https://doi.org/10.5281/zenodo.18280463
Casandra López-Marcos | casandra.lopez@urjc.es
Universidad Rey Juan Carlos, España
Publicar un artículo científico de calidad en una revista de alto impacto y con una sólida indexación ya no es el único criterio relevante en la carrera investigadora. La tendencia actual nos invita a reflexionar sobre la necesidad de asegurar que nuestras investigaciones lleguen a la sociedad de manera efectiva, promoviendo la transferencia del conocimiento. Este compromiso va más allá de las exigencias de las agencias de acreditación de la calidad docente (como ANECA, en España); responde también a la responsabilidad de que la investigación universitaria contribuya al progreso social.
Pero… ¿cómo puede ayudarnos en esto LinkedIn? Esta red social, en pleno auge, se distingue por conectar a profesionales interesados en sectores o áreas de conocimiento afines. Por ello, tener una presencia activa y estratégica en LinkedIn es fundamental. No basta con estar: es imprescindible desarrollar una estrategia de comunicación adaptada al entorno digital. Como afirmaba Marshall McLuhan: “el medio es el mensaje”, y LinkedIn no es la excepción.
Es bien sabido que en LinkedIn debe agregarse a personas de nuestro ámbito profesional o cuyo perfil pueda ser interesante para fines laborales. Sin embargo, publicar un post eficaz puede ser un reto, especialmente cuando se trata de promocionar nuestro último artículo científico. Es común caer en la tentación de compartir un mensaje plano, que consista en anunciar un último artículo publicado con el enlace correspondiente. Este enfoque carece de impacto comunicativo y rara vez capta la atención de la audiencia. ¿Cómo podemos mejorar? La respuesta es más sencilla de lo que parece.
Si el medio es el mensaje y LinkedIn nos permite la utilización de recursos multimedia, debemos utilizarlos. Los posts que incluyen imágenes o recursos audiovisuales suelen tener mayor alcance que aquellos compuestos solo por texto. De hecho habitualmente el algoritmo de LinkedIn favorece a aquellos mensajes con contenido multimedia, ya que generan más interacción. Llegado este punto es razonable cuestionarse si incluir imágenes o dar el salto hacia lo audiovisual. Si el contenido lo permite y está bien realizado, el vídeo puede aumentar el alcance de tu mensaje. A continuación, se desglosan consejos que deben tenerse en cuenta en la producción de vídeos para esta red social:
- Menos es más. Los vídeos deben ser breves, preferiblemente con una duración de entre 30-90 segundos. Los usuarios de LinkedIn suelen consumir contenido de forma rápida y en momentos donde buscan una evasión temporal (durante el trabajo, en trayectos de transporte, durante esperas en colas etc.)
- Subtitula. Una gran parte de los usuarios ve vídeos sin sonido, por lo que añadir subtítulos mejora la accesibilidad y el alcance del contenido.
- Formato vertical u horizontal. Ante esta duda razonable, la respuesta es algo ambigua: depende. Si el vídeo es el protagonista, elige formato vertical; si el texto es más relevante, opta por el formato horizontal.
- Cuida el plano y el fondo. Si se opta por grabar un vídeo con el usuario como protagonista, es importante cuidar qué sale detrás del vídeo (evita fondos desordenados o poco profesionales) y el encuadre que utilicemos (un primer plano muy próximo no favorece a todas las personas por igual).
- Estructura del contenido. Al ser un contenido de consumo rápido, la composición del contenido más ágil es: exposición del problema → propuesta de solución → conclusión o llamada a la acción. Conviene evitar introducciones largas que puedan dispersar la atención.
- Usa cada publicación como una oportunidad de venta de imagen personal. Cada publicación en LinkedIn contribuye (o no) a consolidar tu posicionamiento profesional, esto debe tenerse muy presente a la hora de decidir si postear o no un contenido.
Palabras clave: Redes sociales, LinkedIn, transferencia del conocimiento, ANECA.
La autora

Casandra López Marcos es profesora Ayudante Doctora del Dpto. Periodismo y Comunicación Corporativa (URJC). Acreditada a las figuras de Ayudante Doctora y Contratada Doctora (ANECA). Miembro del Grupo de Investigación de Alto Rendimiento INECO y del Grupo de Innovación Docente Consolidado NODOS. En index.comunicación es editora asociada. Sus líneas de investigación: redes sociales, desinformación y comunicación política.












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